jueves, 28 de mayo de 2009

CUADROS DE REFLEJOS


El otro dia estaba pensando, desde cuando pinto reflejos. todo fue
por casualidad. Habia hecho una foto de un paisaje urbano, me fije
en un coche que estaba alli por casualidad, lo amplie, y me gusta-
ron los reflejos que tenia. Pinte un cuadro exagerando mucho esos
reflejos, saturando los colores. El cuadro, ni siquiera lo vendi, pero
a partir de ahi, empece a buscar los reflejos, a estudiar los dias
soleados y los nublados, la noche y el dia, la luz artificial y la natu-
ral, los coches, las motos, los escaparates, los charcos de la lluvia,
cualquier superficie pulida que hiciera de espejo.
La gente se sorprendia, y yo me decia: ¿por que se sorprenden?
los reflejos que veo yo, los ve todo el mundo. Mas tarde, com-
prendi, que no es asi. Cuando vemos un coche, puede ser un peli-
gro, nos puede atropellar,con toda la informacion que recibimos
en el cerebro de la imagen del coche, hacemos una discrimina-
cion: El peligro, lo importante, es el propio coche. Si prestara-
mos atencion a los reflejos y no al coche, podriamos morir atro-
pellados (estoy exagerando para que se entienda). Cuando mira-
mos un escaparate, nos pasa lo mismo: lo importante es lo que
esta dentro, su precio, etc, no el reflejo del edificio de la acera
de enfrente. Ese prejuicio, lo tenemos todos, pero la camara fo-
tografica, no. Ella, fotografia todo lo que le pomemos delante,
sea importante, o no. Por eso yo, me di cuenta del reflejo, cuan-
do vi la foto, no cuando vi el coche.
Lo que trato de reflejar, en mis cuadros, es ese otro lado, eso que
vemos, pero no miramos.