lunes, 17 de noviembre de 2008

INTERIOR/EXTERIOR




Este cuadro es el inicio de una nueva etapa. Es
un abrazo al hiperealismo y la consolidación
del realismo fotográfico que desde hace
tiempo practico.
Un día, paseando por calle, me fijé en un es-
caparate de una tienda. Para un paseante
urbano, los escaparates son muy atractivos.
Están hechos para eso: para llamar la aten-
ción, para atraerle a comprar, para enseñar
sus productos más atractivos. Pero todos
los paseantes urbanos sabemos, que tan-
bién son un espejo, del exterior, de noso-
tros mismos, ¿quién no se ha mirado en
un escaparate, preocupado por su aspecto?
En el cuadro he tratado de reflejar eso: el
cristal del escaparate es transparente para
mostrar lo que hay dentro, pero también
es un espejo que refleja lo que hay fuera.
Esta dualidad del escaparate es la duali-
dad de todas las cosas (y todas las perso-
nas). Todos tenemos dos caras (o más).
Todo ésto lo pensaba mientras miraba
el escaparate; entonces heché mano al
bolsillo, saqué la cámara e hice una foto.
Tube problemas, porque un coche me
tapaba una parte. Hice varias fotos más
desde otros puntos, y, luego, en casa,
recompuse la imagen. El resultado ahí
lo teneis ¿Qué os parece?


jueves, 13 de noviembre de 2008

REALISMO FOTOGRAFICO

"La realidad sabe más que nosotros"
Gonzalo Goytisolo

Soy realista por necesidad, si me aparto de lo real, sólo me queda el yo individual, entonces,
la obra de arte se convierte en una masturbación.

Mis paisajes son urbanos porque es lo que me rodea. Si, cuando salgo de casa, encontrase
árboles, cerros, montes, es lo que pintaría; pero lo quie me encuentro son coches, semáfo-
ros, edificios.... Todo ésto forma parte de "mi naturaleza".

La fotografía digital consigue en segundos, algo complicado: reducir las tres dimensiones
de los objetos, a dos. ¿Por qué voy a renunciara esa maravilla técnica?
Cuando quiero pintar un cuadro, no salgo de casa con mi lienzo, mi caballete y mi male-
tín de pinturas, salgo con mi cámara digital en el bolsillo. Yo no pinto a partir de la reali-
dad, sino de una foto de la realidad.

La reproducción de la realidad se fundamenta, no en la perspectiva óptica individual, si-
no en la colocación del objetivo de la cámara, que proporciona un boceto de la imagen.

Un objetivo fotográfico es distinto del ojo humano, y, a veces, lo supera. Pensemos en las
posibilidades del gran angular, el macro, el teleobjetivo, la distancia focal. En muchos ca-
sos supera al ojo humano. El objetivo fotográfico ve, lo que el ojo no ve.

¿Qué es más real, lo que ve el ojo, o lo que ve el objetivo?